LO REAL ES HORRENDA FÁBULA. LA VIOLENCIA POLÍTICA EN LA LITERATURA PERUANA.
Paolo de Lima (Ed.).
LIMA: HORIZONTE, 2019, 293 PP.

Uno de los últimos grandes “movimientos” en la tradición narrativa peruana ha sido la literatura de la violencia política. Se podría pensar que este tipo de narrativa viene siendo desplazada por estudios relacionados a una literatura moderna o posmoderna; sin embargo, el presente libro clarificaría que las indagaciones que buscan una comprensión cabal de esta clase de textos, circunscritos a la violencia, no están extintas. El horror que causó la guerra interna en la sociedad peruana es sintomáticamente irreparable, ya que instauró un trauma en la mentalidad nacional. Utilizar no solo las categorías que propone el psicoanálisis lacaniano, sino también investigaciones derivadas de dicho tipo de análisis, o la relación con la sociedad, sugieren una búsqueda profunda en este tipo de literatura, inmiscuyéndose en los presupuestos e ideologías que se plasman en los textos ―o que se encuentran en los autores―. Lo real es horrenda fábula se compone de veinticuatro trabajos breves que proponen lecturas críticas de obras que tienen como telón de fondo el conflicto armado interno, de los cuales catorce se dedican al estudio exclusivo de poesía y diez a la narrativa.

En palabras del editor, la secuencia que siguen “responde a la filiación generacional de los escritores” (p. 16). Es así como se nos brinda una primera aproximación al libro; además, se explica, en ciertos términos, el porqué del título ―verso del poeta Juan Ojeda―, debido a que se aborda un corpus en los que “el horror (…) entendido como lo real, se presenta como manifestación sintomática (…) tanto en lo Simbólico como en lo Imaginario (…)” (p. 16). Sin embargo, teniendo en cuenta lo expresado, creemos que se podría extrapolar un mejor entendimiento del título al emplear términos lacanianos para su análisis: Lo real, comprendido como lo imposible de representar, es el horror relacionado al conflicto armado interno; de ahí que sea una fábula: el horror desatado en la época de la violencia generó un daño irremediable, dejando un saldo negativo en la sociedad.

A lo largo de los veinticuatro ensayos, se manifiestan posiciones comunes y generales con respecto a los planteamientos que abarcan dicho periodo de violencia y abusos: 1) la identificación del sector andino como ente subalterno que sufrió degradaciones en el desarrollo de la guerra interna, 2) la identificación de lo real con el conflicto armado interno ―hecho que se trata de “reprimir”; sin embargo, tal como se postula, la definición de lo real “es el retorno de lo reprimido” (p. 48)―, 3) la forma en que se constituyen las identidades como un horror a lo real, 4) la representación de la violencia perpetuada como inhumana ―esta categoría solo se fundamenta en un ensayo; no obstante, se puede identificar desde la totalidad del libro― y 5) la utilización del planteamiento de Mladen Dolar, que identifica la voz como el objeto a.

Cada uno de los ocho autores escribe tres trabajos que tienen la siguiente estructura: por un lado, se expone la hipótesis que se argumentará; por otro lado, se explican las categorías utilizadas con el objetivo de aplicarlas en el análisis del cuento o poema seleccionado. El artículo inicial, titulado “Artesanía y proletariado en “Mi padre, un zapatero” de Pablo Guevara”, y escrito por Jim Anchante, presenta la problematización de la herencia del marxismo y la relación entre burguesía y proletariado desde el libro El filósofo y sus pobres de Jacques Rancière, a fin de problematizar el carácter del saber y mostrar la figura del zapatero como “los más conscientes de que la gloria del artesano es solo una ilusión” (p. 36). En sus dos siguientes trabajos parte del planteamiento de Dolar, que liga el objeto a lacaniano con la voz, relacionándolo, en una primera instancia, “como viento de lucha y de memoria de los caídos” (p. 70) y como “una voz astillada” que constituyó “una de las imágenes más oscuras de nuestra ciudad y de nuestra historia” (p. 105), en una segunda.

Por su parte, Carlos Arámbulo se vale de distintas fuentes teóricas para el análisis de cada uno de sus trabajos; no obstante, el eje por el cual se desarrollan se asocia con el psicoanálisis. En el primero utiliza categorías lacanianas para aproximarse a dos poemas, relacionándolos al lenguaje: “lo Simbólico y lo Imaginario pueden ser divergentes (…) pero se hermanan en su alusión a lo Real (…)” (p. 45). El segundo, en cambio, parte desde la locución: “es una forma de definición del sujeto en cuanto enunciador” (p. 87), estableciendo la importancia del estudio de la voz sustentada en los planteamientos de Dolar, Genette y Badiou. En el último artículo se analiza la manera del acercamiento a lo real en cada poema: “El de Domingo de Ramos toca lo Real que el primero [Santiváñez] alude solamente” (p. 98).

Jhonny Pacheco realiza, de forma total, una aproximación a Lacan en el desarrollo de sus tres trabajos: el primero aborda el establecimiento de lo real con el conflicto armado y su carácter de eterno retorno; asimismo, expone la figura mesiánica de Abimael Guzmán en tanto manipulador del destino de las personas relacionadas a Sendero Luminoso. Por consiguiente, “el discurso mesiánico ha mostrado sus dos caras: la implantación de la Salvación, aunque eso implique guerra, muerte, fuego y devastación” (p. 53). En su segundo trabajo añade la descripción del fantasme para el análisis de los poemas. Por otro lado, en su tercer artículo, agrega al sujeto perverso, quien “hace lo posible (…) para satisfacer a toda costa al Otro” (p. 81).

Emma Aguilar trabaja, en un primer momento, con las categorías del Ideal del yo y el Superyó para el análisis de dos poemas y poder relacionarlas con el gran Otro: “el gran Otro actúa en la sociedad empleando un doble discurso” (p. 60), en donde el Superyó es el “suplemento de la ley” (p. 60). En su segundo artículo plantea el modo en que la relación del pequeño otro y el gran Otro, expresadas en la voz ética de un personaje y en la voz ética del sistema oficial, “enloquecen generando un terror desgarrador” (p. 152). Por último, en su tercer artículo, mediante el análisis de dos cuentos, toma la categoría de sujeto interpasivo para mostrar la insatisfacción personal debido a las tensiones emocionales que genera el Otro frente a ellos, enajenándolos.

Judith Paredes, en su primer artículo, explica cómo el poema “Un perro negro” de Antonio Cisneros es una metáfora que muestra el horror causado por lo real (conflicto armado interno), advirtiendo, de esta manera, que “lo cotidiano se transforma en un evento asombroso, pero que también produce rencor” (pp. 62-63). El segundo, en cambio, relaciona el tiempo con el orden simbólico occidental que, tras ser roto o robado, “existe un tipo de denuncia (…) que esa realidad antiética y absurda ha sido provocada” (p. 111). En su tercer artículo hace hincapié en la presencia recurrente del gran Otro en los discursos y, además, la transformación del pueblo en un ente perverso que “ha descubierto un goce en el hecho de ser partícipe de esta violencia” (p. 157).

Fátima Salvatierra nos presenta, en su primer trabajo, un argumento sobre la existencia del gran Otro en el poema “El grito (Edvard Munch)” de José Watanabe, donde “se genera un paralelo entre la poiesis del yo poético, y el grito de la mujer que se representa” (p. 78) y ambos expondrían la presencia del gran Otro. En su segundo artículo se centra en la tesis de Dolar con respecto a la identificación de la voz como el objeto a y cómo la piedra, en el texto La tierra que dejamos está muy abajo, es la portadora de dicha voz. Su último trabajo plantea lo real como la historia y cómo se manifiesta en el marxismo: “los personajes exhiben constantemente la intrusión de lo real en la cadena de significantes del marxismo” (p. 180).

Roxana Caman, por su parte, utiliza en su primer artículo el término (in)humano para mostrar las diferencias que se evidencian en los actos de violencia: uno natural y otro perpetuado por el ser humano; de esta manera, la matanza perpetuada en La Cantuta se inscribe en una realidad (in)humana. En su segundo trabajo emerge la figura del hombre: “Para Badiou, el Hombre es el que se resiste a ser víctima” (p. 135). Se expone el modo en que el cuento recoge el sufrimiento que padece un sector víctima de la injusticia. Para su tercer artículo, por último, emplea la categoría del gran Otro e indaga su relación con el orden simbólico, teniendo como instancia marcada lo real que se vincula con “el horror mismo de la guerra” (p. 167).

Por último, Jonathan Suárez, en su primer artículo, se vale de la noción de voz, la cual “determina la existencia social de los personajes” (p. 119); esta puede representar tanto a una persona como a una comunidad o un sector. En su segundo trabajo analiza la figura de Salustio Mallki, quien podría ser considerado como un héroe, así como la forma en la que él “se recicla desde su peor momento para incorporarse a una comunidad de parias que invierten el orden social” (p. 144). En su tercer artículo expone cómo la voz puede ser un camino a lo real, entendido en términos del conflicto armado interno, así como concientizar a las personas de que existió y que la “sociedad limeña se había negado (¿y sigue aún?) a aceptar” (p. 163).

La identificación de lo real como el conflicto armado, por un lado, y la identificación de la voz como objeto a, por otro lado, son dos de los temas que aparecen constantemente en los artículos expuestos. Los ocho autores centran su análisis, casi en su totalidad, sobre la base de las categorías psicoanalíticas lacanianas. Esto podría entenderse desde la lectura de la introducción del libro, pero esta última contiene resúmenes de cada uno de los trabajos que serán expuestos. Es en este punto en el que se puede formular una crítica: faltó esclarecer minuciosamente la razón por la cual el análisis psicoanalítico sirve en tanto que permite una nueva entrada interpretativa a los textos del conflicto armado, debido a su adaptación a las categorías que plantea Lacan; sin embargo, solo se dedica un párrafo para explicar el empleo de los términos del psicoanálisis para analizar los poemas y cuentos.

Del mismo modo, la introducción pudo haber sido utilizada para un ahondamiento en las categorías del psicoanálisis y para la explicación de la lectura que da Lacan a los planteamientos de Freud o, en todo caso, hubiera sido interesante explicitar aún más cómo Žižek aplica tales categorías. Ello, pues, serviría de base para una comprensión más manejable por parte de los lectores ajenos a las propuestas de Lacan y que, además, no se encuentran familiarizados con lo planteado. Esto se trata de remediar con las explicaciones de las categorías empleadas en cada artículo; no obstante, es muy limitada. Por otro lado, en la bibliografía en la que los autores se apoyan para el análisis ―que tuvo como tema principal el psicoanálisis, salvo excepciones― existe una constante: el libro Cómo leer a Lacan de Slavoj Žižek. Esto no exime el conocimiento que se expresa sobre dichas categorías; sin embargo, tal como Jhonny Pacheco lo sostuvo, lo adecuado para un análisis basado en los postulados de un psicoanalista como Lacan sería remitirse principalmente a sus seminarios.

Por todo lo expuesto, Lo real es horrenda fábula contiene artículos interesantes que exploran las obras relacionados a la violencia política. Además, gracias a un marco teórico centrado el psicoanálisis lacaniano, teoría de la voz, del hombre, justicia, etc., se realiza un acercamiento pertinente. Pese a ello, presenta algunas falencias como la falta de profundidad en la ampliación de la teoría lacaniana o una explicación más detallada de la misma. No obstante, nos encontramos frente a un libro que logra una investigación seria y una adecuada aplicación de las categorías del psicoanálisis. Al margen de las acotaciones planteadas, su lectura se hace necesaria toda vez que nos permite obtener conclusiones propias y ampliar el estudio de los textos ligados a la violencia y a los abusos perpetrados durante la guerra interna.

© Jesus Andre Soto Limo
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Lima, Perú
jesus.soto1605@gmail.com